La Guerra de 45 Minutos: Un Relato Inédito de Diplomacia Fallida y Confusión Bélica
Cuando pensamos en guerras, la imagen que nos viene a la mente suele ser la de conflictos prolongados, batallas épicas y un desgaste considerable de recursos. Sin embargo, existe un episodio histórico peculiar que desafía esta concepción: la Guerra Anglo-Zanzíbar de 1896, también conocida como la Guerra de 45 Minutos. Este breve conflicto, que se desarrolló el 27 de agosto de 1896, es reconocido como la guerra más corta de la historia registrada, y su historia está llena de intrigas diplomáticas, errores de cálculo y una demostración de poder naval británico.
El Contexto: Tensión en Zanzíbar
Para entender la Guerra de 45 Minutos, es crucial conocer el contexto político de Zanzíbar a finales del siglo XIX. Zanzíbar, un sultanato ubicado en la costa este de África, era un importante centro comercial de especias, especialmente clavo de olor. Su ubicación estratégica la convirtió en un punto de interés para las potencias coloniales europeas, principalmente Gran Bretaña. A lo largo del siglo XIX, Gran Bretaña había ido extendiendo su influencia sobre Zanzíbar, estableciendo un protectorado que le permitía controlar la política exterior del sultanato.
El sultán Hamad bin Thuwaini, fallecido en 1896, había sido un aliado relativamente favorable a los intereses británicos. Sin embargo, su sucesor, Khalid bin Barghash, era visto con recelo por los británicos, quienes temían que pudiera buscar el apoyo del Imperio Alemán, un rival en la carrera por la colonización de África. Gran Bretaña había acordado con Khalid que el nuevo sultán debía ser aprobado por el gobierno británico, pero Khalid ignoró este acuerdo y nombró a su propio hermano, Sultan bin Hamad, como sucesor.
El Detonante: La Rebelión de Khalid
La decisión de Khalid de nombrar a su propio sucesor fue considerada una violación del tratado protectorado. Gran Bretaña exigió la destitución de Sultan bin Hamad y la aceptación de su propio candidato, Sir Hamud bin Muhammed, un miembro de la familia real Zanzíbar que era más favorable a los intereses británicos. Khalid se negó a ceder, y el 27 de agosto de 1896, ordenó a sus tropas que tomaran posiciones alrededor del palacio del sultán y se prepararan para defender su elección.
La Guerra: 45 Minutos de Bombardeo
Ante la negativa de Khalid, el comandante de la estación naval británica en Zanzíbar, Capitán John Fisher (quien posteriormente se convertiría en Lord Fisher y sería Primer Lord del Almirantazgo durante la Primera Guerra Mundial), ordenó un ultimátum. Cuando Khalid ignoró el ultimátum, Fisher dio la orden de abrir fuego contra el palacio del sultán y las posiciones de las tropas zanzibareñas.
La respuesta británica fue rápida y contundente. El buque de guerra HMS St. George y el crucero HMS Philomel comenzaron a bombardear el palacio y las fortificaciones de Zanzíbar. Las defensas zanzibareñas eran prácticamente inexistentes: consistían en unas pocas armas obsoletas y una pequeña fuerza de soldados mal entrenados. La disparidad de poder era abrumadora.
Cronología de los Eventos (aproximada):
- 9:00 AM: Ultimátum británico expiró.
- 9:02 AM: Comienza el bombardeo británico.
- 9:02 – 9:45 AM: Bombardeo continuo del palacio y fortificaciones.
- 9:45 AM: Khalid huye del palacio y se refugia en la embajada alemana.
- Final: El bombardeo cesa.
En tan solo 45 minutos, el palacio del sultán quedó en ruinas, y las defensas zanzibareñas fueron completamente destruidas. Se estima que murieron entre 3.000 y 4.000 zanzibareños, mientras que las bajas británicas fueron mínimas. Khalid bin Barghash huyó del palacio y se refugió en la embajada alemana, buscando protección diplomática.
Las Consecuencias: Un Protectorado Reforzado
Tras la rápida victoria, Gran Bretaña instaló a Sir Hamud bin Muhammed como el nuevo sultán de Zanzíbar. El protectorado británico se reforzó, y Zanzíbar quedó bajo un control aún más estricto de Londres. La Guerra de 45 Minutos sirvió como una demostración de la superioridad naval británica y de su capacidad para imponer su voluntad en África.
¿Por qué es Importante la Guerra de 45 Minutos?
Más allá de su brevedad, la Guerra de 45 Minutos es importante por varias razones:
- Demostración de Poder: Resalta la disparidad de poder entre las potencias coloniales europeas y los estados africanos en el siglo XIX.
- Diplomacia Fallida: Ilustra las consecuencias de la diplomacia fallida y la incapacidad de llegar a acuerdos.
- Precedente Legal: Planteó preguntas sobre la legalidad de la intervención militar británica en Zanzíbar, aunque Gran Bretaña justificó sus acciones como necesarias para proteger sus intereses.
- Curiosidad Histórica: Es un ejemplo fascinante de un conflicto bélico extremadamente corto, que desafía las expectativas sobre la naturaleza de la guerra.
La Guerra de 45 Minutos es un recordatorio de que la historia está llena de eventos inesperados y a menudo olvidados. Este breve conflicto, aunque insignificante en términos de escala global, ofrece una ventana a la compleja dinámica del colonialismo, la diplomacia y el poder en el siglo XIX.


